El 70% del mercado hipotecario en nuestro país tiene su origen en la colocación de créditos del Instituto del Fondo Nacional de Vivienda de los Trabajadores. Y para este año se empezaron a implementar una serie de cambios aprobados con la finalidad de que los derechohabientes tengan una mayor posibilidad de ejercer su crédito. Y aunque entre esos cambios se estableció una puntuación mayor (ahora 1080 puntos antes 116) y una evaluación más amplia. Ya no es necesario cumplir con ocho bimestres continuos de cotización, actualmente son cuatro meses y se amplió el acceso de financiamiento para aquellas personas que actualmente no se encuentran cotizando. Por otra parte se extendió la edad para solicitar un crédito de 49 a 55 años.

                Las variables que hoy en día juegan para la calificación de los créditos son las siguientes:

  • Edad.
  • Salario Integrado.
  • Estabilidad Laboral.
  • Cotización continua.
  • Permanencia y temporalidad.
  • Ubicación y giro del patrón.
  • Comportamiento de pago de la empresa.

Adicionalmente el Instituto abrió la facilidad para aquéllas personas que aún tengan su crédito infonavit en Veces Salario Mínimo (VSM), podrán cambiarlo a pesos, con las ventajas siguientes:

  • Pagos fijos mensuales durante toda la vida del crédito.
  • No existen incrementos anuales.
  • Tasa de interés personalizada.
  • Tasas desde 1.91% hasta 10.4%, de acuerdo al salario registrado de cada trabajador. En este punto las personas con ingresos menores a $10, 897.80 pesos al mes, cuentan con una tasa de interés inferior al 7.21%.
  • La aportación patronal de 5 por ciento bimestral se usará para abonar capital directamente al saldo insoluto del crédito.

Otro de los cambios más trascendentales fue el implementado para que personas que no estén casados puedan unir sus puntos. Personas como familiares, parejas en unión libre o del mismo sexo, a través del Programa Unamos Créditos.

En el rubro de cobranza también se incluyeron acciones de apoyo para los pagos de créditos, como seguros por disminución de ingresos y soluciones a personas con mora. Todo ello como parte de la política de cobranza social que contempla varios programas, como los que te presentamos a continuación:

  • Prórroga por pérdida laboral.
  • Fondo de protección de pago.
  • Solución a tu medida.
  • Borrón y cuenta nueva.
  • Dictamen de capacidad de pago.
  • Apoyo por paro técnico.
  • Descuento por liquidación anticipada.
  • Medidas de apoyos emergentes por COVID-19.

Todos estos programas ya se encuentran operando y brindando opciones cada vez más competitivas a los trabajadores para solucionar la demanda de vivienda. Sin embargo aunque se ha avanzado bastante en este terreno, debemos mencionar que hay temas que siguen estando pendientes en la agenda nacional del instituto como los altos niveles de abandono de viviendas, la gran cantidad de créditos aún vigentes en veces salario mínimo y la aplicación del programa de vivienda para migrantes mexicanos residentes en Estados Unidos. Confiamos que próximamente se den acciones tangibles en pro de los trabajadores de nuestros país en materia de vivienda.

Compartir